El gotelé es una técnica de pintura al temple que estuvo de moda en los años 60, durante el boom inmobiliario provocado por el movimiento de población de las zonas rurales hacia la ciudad. Era un recurso barato y fácil de aplicar para ocultar defectos de la construcción, paramentos que no estaban rectos o que tenían algún desnivel.

Consiste en esparcir una pintura más espesa que forma grumos o gotas, proyectada mediante pistolas de aire comprimido o rodillos especiales y resultando una superficie rugosa que disimula las imperfecciones de la pared o techo.

Desventajas

A partir del año 2000 comenzó a estar en desuso y ahora está pasado de moda y se prefieren las paredes lisas porque:

  • Se pueden colocar vinilos, papeles pintados y otros elementos decorativos.
  • No retiene el polvo en las rugosidades.
  • Dejan encuentros en línea recta entre paramentos verticales y horizontales.
  • Es más fácil realizar reparaciones y disimularlas, con el gotelé se notan porque nunca queda la misma gota.
  • El color de la pintura queda homogéneo, con la textura del gotelé no sucede esto porque se crean luces y sombras.

Retirada

Actualmente quitar el gotelé es una de las partidas más solicitadas en todas las obras de reforma. Se puede optar por eliminarlo o cubrirlo.

Para decidir cómo hacerlo hay que averiguar si el acabado existente es de pintura plástica o al temple, esto se puede saber mojando la superficie con un poco de agua, si se absorbe rápidamente es pintura al temple, es decir, que el gotelé no se revistió con pintura plástica.

Pintura al temple

En este caso se humedece la superficie con agua y después se rasca el gotelé con espátula, cuando está ya limpia y seca se tapan los desperfectos con masilla, se lija y se aplica imprimación fijadora o selladora, así la pared o techo ya estarán listos para revestir con pintura plástica o cualquier otro revestimiento decorativo.

Pintura plástica:

Este caso puede ser más laborioso porque previamente al rascado del gotelé, y los siguientes pasos, hay que quitar la pintura plástica con decapante para relieves, para que se ablande. Si esto no funciona, habrá que optar por allanar toda la pared con masilla de renovación, en este caso lo que se hace es cubrir el gotelé, no quitarlo, se trata de enlucir la pared, lijar y repetir si es necesario, hasta que quede la superficie completamente lisa y lista para pintar.

Tanto si quieres sacarle más provecho al alquilar o vender una vivienda o local, como si deseas disfrutarlo tú mismo, retirar el gotelé es una gran idea. Y si necesitas ayuda, no tienes tiempo o no te sientes preparado para afrontar la tarea, no lo dudes, cuenta con los profesionales de Construtech.